¿Qué tan dañinos son los parásitos en mi perro?


EMVZ Arin Waldemar Velasco Sánchez

EMVZ Dulce Gabriela León Gutiérrez


Los parásitos son de las causas más frecuentes de enfermedad gastrointestinal y de problemas en la piel de los perros. El Pastor Alemán, al ser entrenado con frecuencia al aire libre por su función zootécnica, tiene una alta probabilidad de infestarse de una gran variedad de parásitos, los cuales tienen un gran impacto en la salud del animal y como consecuencia reduce su desempeño en el trabajo.

Principales parásitos en el perro y qué le pueden causar

Los parásitos más comunes de los cuales hablaremos, son los que afectan el tracto gastrointestinal, la sangre (endoparásitos) y los que se alojan en la piel del perro (ectoparásitos). De los endoparásitos, los más frecuentes son los gusanos planos (Taenia spp), los gusanos redondos y organismos unicelulares. En cuanto a los ectoparásitos, los más frecuentes son las infestaciones por pulgas, garrapatas, ácaros y piojos.

Ectoparásitos

De los más frecuentes que solemos encontrar están las pulgas, garrapatas, ácaros y piojos, los cuales se alojan sobre la piel del animal.


  • Las pulgas son insectos aplanados hacia los lados, se alimentan de la sangre de su huésped. Un problema importante que provoca es una reacción alérgica hacia la saliva de la pulga; esta reacción provoca signos como comezón intensa (prurito), la calidad del pelo disminuye, incluso pueden haber zonas sin pelo (alopecia), la piel se observa irritada y puede presentar lesiones debido al rascado y mordisqueo que el propio animal se produce debido al prurito. Es importante añadir que las pulgas pueden transmitir otros parásitos hacia el perro, como por ejemplo el Dipylidium caninum.

  • Las garrapatas son insectos aplanados que igual que las pulgas se alojan en la piel del huésped, más frecuentemente en las orejas, alrededor de los ojos y el cuello. Las manifestaciones son poco perceptibles debido a que este insecto secreta un tipo de desinflamatorio que evita algún tipo de irritación o prurito. Si la infestación es severa el perro puede presentar anemia. La importancia de las garrapatas es que son transmisoras (vector) de enfermedades, por ejemplo: Ehrlichia spp, Babesia spp y Anaplasma spp.

Otros parásitos externos que se pueden presentar son las sarnas, las más comunes son la sarna demodécica y la sarcóptica.

  • La sarna demodécica es causada por el ácaro Demodex canis. Este ácaro se aloja en el folículo del pelo y se considera propio de cada animal, cada perro posee sus propios ácaros. En perros sanos el sistema inmune es capaz de mantener la población a raya, por lo que cuando se presentan problemas de sarna asociadas a Demodex c. es por cuestiones de inmunosupresión (genética o ambiental). La signología más común es la pérdida de pelo alrededor de los ojos, la boca y miembros delanteros; la piel se engrosa e incluso puede extenderse a todo el cuerpo, si no se atiende a tiempo. Una característica sobresaliente y que se diferencia de la sarna sarcóptica, es que no provoca prurito.

  • La sarna sarcóptica, a diferencia de la demodécica, es provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei. La hembra de este ácaro realiza túneles debajo de la piel donde pone sus huevos, razón por la cual provoca un prurito intenso. Prefiere zonas donde hay poco pelo como las orejas, codos, abdomen y tarsos del perro. Genera pérdida de pelo y si no se atiende se puede complicar con infecciones secundarias, las cuales se observan como costras que se tornan amarillas, pues los animales afectados se rascan desesperadamente y se encuentran inquietos. El Pastor Alemán es especialmente predisponente a las sarnas, por lo que es importante tener cuidado con ellos para evitar complicaciones severas.

  • Cheyletiella spp: es un ácaro al cual también se le conoce como “caspa andante”, denominado así por su gran tamaño y dando la apariencia de una caspa caminando. Se alimenta de las células muertas de piel y es altamente contagioso, en especial en animales jóvenes. A simple vista se observa caspa en el área del lomo de manera inicial que posteriormente se puede extender a diferentes partes del cuerpo, además el pelo se observa de apariencia grasosa y puede haber prurito de intensidad variable.

  • Piojos: en cuanto a estos ectoparásitos, los perros pueden ser afectados por una especie de piojos chupadores Linognathus setosus (se alimenta de sangre) y dos especies de piojos masticadores Trichodectes canis y Heterodoxus spiniger (se alimentan de piel muerta).

Un aspecto importante a considerar es el hecho de que pueden participar como vectores para agentes infecciosos que afectan tanto a humanos como a perros, por ejemplo: Dipylidiasis, Ricketsiosis, entre otros.

Los piojos mordedores producen dermatitis atópica (inflamación de la piel de larga duración), mientras que los piojos chupadores pueden producir anemia si la infestación es masiva, especialmente en cachorros.

Endoparásitos

Principalmente hablaremos de los parásitos que afectan tracto gastrointestinal y sistema circulatorio, entre los más comunes encontramos:


  • Giardia spp: es un parásito que se aloja en el intestino delgado, provoca diarreas persistentes y ocasiona el síndrome de malabsorción y -por ende- pierden peso, están deprimidos (tristes), se colocan en posición para defecar sin hacerlo realmente (tenesmo) y en algunas ocasiones puede haber vómito.

  • Dipylidium caninum: se le llama también la Taenia de los perros, es transmitida por las pulgas y los piojos al momento de ser ingeridas por el perro al tratar de rascarse. Una de las características de Dipylidium c. es el hecho de que se pueden observar los proglótidos (segmentos del parásito) parecidas a “semillas de melón” o “granos de arroz” alrededor del ano, en las heces o en los lugares donde descansa el perro. También presentan prurito en el área perineal por lo que se arrastran en el piso y en algunos casos hay diarreas. Esto puede causar un retraso en el crecimiento y malestar en general en el animal.

  • Ancylostoma spp: es un parásito con forma de gusano redondo. Es de suma importancia debido a que ocasiona una enfermedad en humanos conocida como “larva migrans cutánea”. En perros también se puede dar esta presentación del parásito, ocasionando prurito en los pliegues de los dedos principalmente. El contagio se da por contacto directo de la piel con las larvas del parásito, otras formas de contagio son por ingerir huevos o larvas que se encuentren en el medio ambiente. Los cachorros pueden contraer al parásito a través de ingerir leche materna, ya que las larvas migran a las glándulas mamarias previo al parto. Ancylostoma se aloja principalmente en el intestino delgado y se alimenta de sangre (hematófago) provocando diarreas en las que se pueden encontrar trazas de sangre; una infestación baja de este parásito puede no presentar signos clínicos, sin embargo, una infestación severa puede traer problemas de anemia, lo cual es de suma importancia en cachorros por la susceptibilidad que presentan. En los animales afectados se observan encías pálidas y pérdida de peso.

  • Toxocara canis: es llamado comúnmente “lombriz intestinal del perro”, es un parásito bastante frecuente que se aloja en el intestino delgado en su forma adulta, sin embargo, las larvas pueden migrar hacia diferentes órganos y provocar signología variada. En el intestino provocan diarreas y dependiendo de la carga parasitaria pueden provocar estreñimiento (disminución de evacuaciones), especialmente en animales jóvenes, donde provocan pérdida de peso y -por ende- retraso en el crecimiento pues no absorben correctamente los nutrientes. Normalmente los animales infestados se quejan y lloran constantemente. En infestaciones muy grandes se observa caquexia (animales muy delgados), puede haber obstrucción intestinal o de los conductos biliares; vómitos donde se expulsa al parásito en sí y presentar abdomen abultado que provoca dolor. La muerte parasitaria masiva puede provocar una endotoxemia (diseminación de toxinas en torrente sanguíneo) secundaria a la obstrucción intestinal. Las larvas migratorias provocan tos, secreción nasal y puede ocasionar neumonía, entre otros problemas, todo dependiendo del órgano en el que estén.

  • Dirofilaria immitis: es también conocido como “gusano del corazón” del perro, se encuentra principalmente en zonas tropicales y es transmitido por la picadura de mosquitos. Se alojan en las arterias pulmonares y el corazón (ventrículo derecho). Los perros afectados se cansan rápido y tosen al realizar actividad física, pierden peso y el estado en general del perro decae. En casos graves desarrollan insuficiencia cardiaca y como consecuencia hay una mala oxigenación (hipoxia) hacia los demás tejidos, por lo que se ven pálidos y débiles; pueden haber vómitos, el peso del perro decae hasta que muere. Es por esta razón que animales que vivan en zonas tropicales o que viajen a estos lugares, se recomienda que visiten a su Médico Veterinario Zootecnista (MVZ) para consultar un plan preventivo, con el fin de evitar el contagio con larvas.

  • Ehrlichia spp y Anaplasma spp: son agentes patológicos que afectan los glóbulos blancos de la sangre, por lo que las defensas decaen; además, los perros pueden presentar anemia, se muestran deprimidos, el apetito disminuye (anorexia) y comienzan a bajar de peso, como consecuencia, el estado general del perro baja.

  • Babesia canis: se aloja dentro de los glóbulos rojos de la sangre, lo que provoca la destrucción del eritrocito, dando como resultado anemia y tornando la piel de color amarillo. También se puede presentar fiebre, hay anorexia y se ven deprimidos.

  • Echinococcus spp: es un gusano plano que se aloja en el intestino delgado, regularmente no presenta alteraciones en el animal; en raras ocasiones puede dañar el hígado y más esporádicamente invadir otros órganos. En ese caso, lo único que presentan es dolor abdominal y fatiga.

  • Cryptosporidium spp: es un parásito que vive dentro de las células del intestino delgado. En adultos es muy raro que se presenten signos de enfermedad; en donde causa mayor problema es en animales jóvenes, quienes presentan diarrea con moco de olor fétido, fiebre, dolor abdominal, anorexia, están deprimidos y débiles, además la calidad de la piel y del pelo decae. Aunque también es poco frecuente y ocurren cuando el sistema inmune del cachorro se encuentra débil (inmunosupresión).

  • Cystoisospora canis: este parásito también se aloja en el intestino delgado, afecta principalmente a los cachorros en situaciones de estrés radical (destete, casa nueva, etc). Provoca diarrea y en casos graves hay presencia de sangre (hematoquecia). Los cachorros se infectan al momento de tener contacto directo (oral) con objetos contaminados por el parásito.

Si mi perro tiene parásitos ¿me puedo contagiar?


Si bien no todos los parásitos que se mencionaron son culpables de causar alguna enfermedad en el humano, sí pueden afectarlo de manera indirecta, pues son capaces de transmitir la enfermedad al funcionar como vectores del agente patógeno o primario.


  • Toxocara canis y Ancylostoma spp son parásitos conocidos por causar la enfermedad en el humano “Larva migrans visceral” en el caso de Toxocara y “Larva migrans cutánea” en el caso de Ancylostoma. En éste, la forma de contagio ocurre cuando el huevo del parásito es eliminado por las heces, al cabo de 2-6 semanas aproximadamente se desarrolla una larva dentro del huevo (huevo larvado). La infección al humano ocurre cuando no hay recolección de las heces, lo que ocasiona que estas se desintegren y la larva se desarrolle, si hay contacto directo con el suelo o la tierra del lugar, la larva podría penetrar la piel. En el caso de Toxocara se ingieren los huevos del parásito al manipular la tierra del lugar directamente y llevarse las manos a la boca sin habérselas lavado. Una limpieza y recolección adecuada de las heces, así como la desparasitación de los animales de compañía prevendrán esta enfermedad.

  • Giardia spp. es un parásito que afecta vías digestivas y, al igual que Toxocara y Ancylostoma, es eliminado en las heces de los perros. Este parásito es muy resistente al medio ambiente y puede llegar a permanecer viable (vivo) en ambientes húmedos por largos periodos de tiempo. Debido a esto, al no tener una recolección adecuada de las heces y tampoco una buena limpieza, hace que aumente el riesgo de contagio. La forma en que se transmite es la ingesta directa del parásito de las áreas en las que esté presente.

  • Ehrlichia spp y Anaplasma spp. no son considerados parásitos por muchos, pero entran en este apartado porque son transmitidos por uno de ellos: la garrapata. La forma de transmisión es a través del piquete de este insecto, ya que si el parásito había picado con anterioridad a otro huésped que presenta la enfermedad, automáticamente se vuelve un vector para estos agentes. En los humanos ocasiona Ehrlichiosis y Anaplasmosis, enfermedades de gran importancia médica pues los signos iniciales pueden confundirse con un simple resfriado.

  • Dipylidium caninum. parásito que al igual que otros mencionados con anterioridad es eliminado en las heces. Este parásito puede ser fácilmente identificado porque se observa como “granitos de arroz” o “semillas de calabaza” en las heces del perro o en la parte perianal. La infección al humano ocurre con mayor frecuencia en niños con contacto estrecho con mascotas sin desparasitar, por tal motivo, un buen calendario de medicina preventiva (vacunación y desparasitación) evitará esta enfermedad.

  • Echinococcus spp. es un parásito muy parecido a Dipylidium c., se elimina de la misma manera, el momento de contagio se da al ingerir los huevos del parásito en alimento contaminado con heces o por contacto directo con animales infectados. En el humano provoca la enfermedad llamada quiste hidatídico o hidatidosis y la equinococosis alveolar. El quiste hidatídico provoca quistes en diversos órganos principalmente hígado y pulmón, no presenta signos sino hasta que están muy grandes. La equinococosis alveolar se caracteriza por permanecer desapercibida durante muchos años, después de ese tiempo provoca tumores principalmente en hígado, aunque puede dispersarse a órganos adyacentes.

  • Cryptosporidium spp. al igual que los mencionados anteriormente, es un parásito que se elimina a través de las heces, los humanos se contagian al ingerir alimentos contaminados o estar en contacto con objetos contaminados. En las personas provoca vómitos, diarrea, dolor abdominal y baja de peso; usualmente resuelve sola la enfermedad, sin embargo, en personas con inmunosupresión o en niños puede complicarse y llegar a ser mortal.

  • Infestaciones por ácaros y piojos: estos parásitos se contagian al humano de una forma muy sencilla, pues sólo basta el contacto con la mascota por tiempos prolongados para adquirir el parásito, como por ejemplo el dormir con la mascota o permitir que ésta se suba en lugares comunes (cama, sillones, etc.). En el humano provoca lesiones muy similares a las del perro: prurito en la zona afectada que en el caso Sarcoptes s. es de gran intensidad; también hay inflamación, desarrollo de costras y pápulas (pequeños granos en la piel) que pueden complicarse con infecciones bacterianas secundarias. Sin embargo, Cheyletiella spp., a diferencia de Sarcoptes s. y Demodex c., no es un parásito común en México.


¿Qué hacer si mi perro tiene parásitos?

Lo más importante es acudir al MVZ para que el determine el mejor tratamiento contra el parásito que presenta, además de realizar un calendario de medicina preventiva para evitar futuras reincidencias.


Referencias: