Mis Pastores Alemanes en el deporte del Canicross


Por. MVZ Emmanuel “Drago” Díaz López


Xantho, Sabina y Becka son los tres pastores alemanes que junto con otros 14 ejemplares de varias razas y criollos forman esta gran manada de 17 perros, donde todos tienen algo en especial, pero en particular, con los primeros tres he encontrado algo diferente y especial. Para los que buscamos versatilidad y un perro todo terreno, mente equilibrada, nobleza, mucha energía y poder, no creo que exista algo que mejor se adapte a esas características que el Pastor Alemán.

De ellos, la primera en llegar fue BECKA (hembra bicolor) la que además de ser una excelente e imponente protectora, también se sabe divertir y en pareja con mi esposa hacen trucos de freestyle, obediencia, agility y discdog, siendo este último el que más le gusta; eso de atrapar discos en el aire y combinarlo con algunos trucos les permitió ganar algunos premios a nivel local; el siguiente en llegar fue XANTHO (macho black sable) por una obsesión mía de tener otro perro Pastor Alemán línea de trabajo, hijo de un perro que vi trabajar y quedé encantado con su poder y nobleza (faro Demin Dvor), quería tener un ejemplar similar en carácter, color y tamaño, y ahora que lo tengo y que cumplió con todas mis expectativas además de ser un buen compañero, lo entrené en un principio en discdog, deporte que en ese entonces practicaba más, pero después que dejé de realizarlo y cambié al canicross, por su tamaño, agilidad y fuerza pasó a ser un elemento clave en la línea de tiro remplazando a otros de mis perros con los que inicié en este deporte, donde se ganó el lugar de líder por ser intrépido, obediente y aguerrido a la hora de estar en competencia; luego llegó SABINA, ya de 4 años de edad (hembra negro sólido), la tercera pastor en unirse a la manada, que con su energía y poder sobrepasó a sus antiguos dueños, se adaptó rápido a la manada y una manera de cansarla física y mentalmente fue integrándola al equipo de canicross.

Ella, junto con Xantho, han sido mis compañeros deportistas en estos casi tres años de practicar y competir en canicross, lo que nos ha dado ya la oportunidad de estar en el pódium en varias ocasiones.

Al momento de la competencia, en ellos encontré la fuerza y el poder para jalar de mí por varios kilómetros; la estabilidad mental para conservarse tranquilos durante el viaje al lugar de competencia, la revisión veterinaria y el montaje de su equipo de tiro; la rivalidad al dar siempre un extra al alcanzar y rebasar a otros competidores, siempre concentrados y sin perder la estabilidad mental, muchas cualidades que en otros perros no había encontrado.

Ya parados en la línea de salida con todas las emociones que invaden una competencia, el ajetreo y salidas de carrera de otros participantes, las instrucciones de los jueces, mi adrenalina, ellos se empiezan a emocionar, pero se muestran confiados y sin perder el control hasta llegar a la línea de salida y el juez nos da ese conteo regresivo, antes de darnos la salida y yo en el 3-2-1 doy mi orden de ¡VAMOS, GO, GO GO¡ donde se transforman en perros competitivos y es aquí cuando dará inicio lo que será una conexión con mis perros, en la cual tendré que aguantar su ritmo por algunos tres, cinco o hasta siete kilómetros, el escuchar mis órdenes de dirección sin dejar de jalar de mi hasta pasar la meta. A quienes no hayan practicado este deporte los invito a sentir la emoción, la adrenalina y el verdadero vínculo que fomenta el confiar a tu perro jalar de ti por senderos entre el bosque.

El canicross y sus variantes, en las que también he tenido oportunidad de participar: “BIKEJORING” y “SCOOTERING,” como deportes exigen disciplina, obediencia, resistencia, equilibrio mental, conexión del binomio humano-perro, y todo esto lo he encontrado en mis pastores alemanes. Llegamos a ser la envidia de otros competidores cuando ven la tranquilidad y el control previo a la competencia y cambiar a modo competitivo a la hora de correr a toda velocidad, y además de tener un excelente trabajo de educación y obediencia (lograda por mí), su inteligencia y habilidades propias les permiten superar cualquier prueba. Y además que siempre es bueno reconocer también el trabajo de su criador “criadero Real K9” por escoger bien sus cruzas y mantener saludable física y mentalmente la línea para los que trabajamos a los perros y que no sólo son mascotas o adornos en la casa, conservarlos bien por muchos años con todos sus cuidados de alimentación, entrenamiento y terapias de rehabilitación física.

Cuando se hacen las cosas bien siempre hay un equipo detrás de los logros obtenidos. Cuando me preguntan que de todos los perros que he tenido cuál raza elegiría de nuevo, no lo pienso dos veces y siempre respondo: Pastor Alemán.

Correr por senderos en el cerro es difícil, pero no cuando vas remolcado por un Pastor Alemán.

Dedicado a toda la manada –“Drago K9”-, en donde todos tienen un lugar especial aunque algunos ya estén retirados del deporte, y a mi familia, que siempre me apoya en mi locura perruna.


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