¿Cómo conseguir la relación perfecta con tu perro?


Por. MVZ Emmanuel "Drago" Díaz López


Para hablar de tener una relación perfecta con tu perro, es indispensable tener un entendimiento de que las necesidades de tu perro y las tuyas son inmensamente distintas. Que además de conocer, investigar y profundizar más sobre las necesidades propias de la especie, también es conocer las de la raza y al final y muy en particular, cada uno como individuo será único e irrepetible y tendrá sus propias necesidades, miedos, gustos, etc. Esto incluso antes de la adquisición del ejemplar, además de que el perro también tendrá que acoplarse a tus necesidades, gustos y rutinas; todo esto para lograr al final un convenio entre dos especies con necesidades distintas.


Como en toda relación será necesario tener un vínculo que los una y buena comunicación para evitar malos entendidos, además de aprender los ejercicios de adiestramiento y obediencia básica como una forma fácil para trabajar los dos puntos anteriores y hacer un trabajo o actividad muy necesario en todos los perros y más para los que tienen algún trabajo en su diseño genético.


El vínculo, comunicación, entrenamiento cognitivo y un deporte, son la fórmula para lograr la relación perfecta con tu perro, no siendo así si alguno de estos falta o falla.


1.- Vínculo

Desde que se adquiere un perro y nos convertimos en su nueva familia y/o compañero de vida, lo que se buscará por ambas partes es generar un vínculo de apego, el perro lo hará por su nobleza e instintos de supervivencia y de grupo social, con esto lograremos que el perro pueda y quiera intentar agradarnos y servirnos en la compañía o trabajo.


Este se forma proveyendo la comida (intenta dar de tu mano mientras trabajan ejercicios de obediencia), agua, techo, juegos (que tengan contacto contigo como estira-afloja), paseo (con correas largas de cinco metros, dejando que explore), caricias, etc. Un perro que no tiene el contacto necesario con su propietario, que sólo lo saca de vez en cuando a pasear, le llena el plato de comida sin más que por ser hora de comer, que no juega con él o pasa el tiempo con él, difícilmente generará un buen vínculo con su perro.


2.- Comunicación

El perro dentro de su mundo y hacia las demás especies, tiene una comunicación compleja en cuestión de posturas, vocalización, etc. Pero para hablar de comunicación humano-perro la apoyaremos en lo básico: el “SÍ” y el “NO”, el qué me gusta y qué no me gusta, dónde estás bien y dónde estás mal, el BLANCO y el NEGRO sin matices grises intermedios de -a veces sí y a veces no-, estos criterios de decidir matices intermedios son muy complicados de entender, ya que el perro prefiere saber cuándo SÍ y cuándo NO de las cosas. Esta cuestión de insistir con el perro cuándo está bien y cuándo está mal, es indispensable comunicárselo constantemente y no obviar que él solo puede decidir la mejor opción. Y para enseñarle al perro lo que no nos gusta, es muy necesario enseñarle lo que sí nos gusta para que tenga la opción de complacer y así la oportunidad de ganar un elogio, premio o algo agradable (entrenamiento cognitivo).


3.- Entrenamiento cognitivo

Para no romper vínculo con tu perro y seguir generando una buena comunicación es necesario que el entrenamiento se haga por medio de un “entrenamiento cognitivo”, con técnicas en positivo donde el perro quiere y tiene el interés de participar y aprender, en un ambiente relajado y de armonía donde el aprendizaje será para siempre y podrá generalizarlo y utilizarlo en otras situaciones similares a las de cuando aprendió.


Se pueden usar para este aprendizaje los comandos básicos de obediencia: sentado, echado, de pie, quieto, caminado junto, toma/deja, suelta, trae, límites, etc. o también usar “trucos freestyle”: saltar aros, girar, rodar, dar vuelta, saltar, subir, bajar, etc.


Entre más cosas aprende un perro, es mas fácil comprender y aprender otras cosas nuevas que se le pidan, además de ser más atento para poder descifrar lo que intentas comunicarle. En este punto además de enseñarle COMANDOS que puede seguir, también se cansará mentalmente, lo que hará que esté más relajado y cansado sin necesidad de hacer indispensables los paseos largos o salidas al parque.


4.- Trabajo o deporte

Este punto se podrá tomar como un extra, si trabajas sobre los 3 anteriores tendrás que notar que tu relación con tu perro ha mejorado, pero el hacer una actividad deportiva o que tu perro te ayude a desempeñar un trabajo que lo involucre más en tu día a día, facilitaría mejorar esa relación con él. Dentro de los deportes que podrían realizar siempre escojan uno que se adapte fácil a sus rutinas y espacios para hacerlo y practicarlo muy seguido, uno que se adapte a las cualidades, instintos y aptitudes de tu perro y un tanto a tus gustos o inquietudes por practicar ese trabajo o deporte. Algunos ejemplos podrían ser: pastoreo, arreo, guardia y protección, agility, discdog, canicross, perros de terapia, de asistencia, o simplemente un buen compañero.

Al adquirir un perro, se adquiere la responsabilidad de un ser vivo que tiene necesidades; algunas veces queremos forzar una relación sin tomar en cuenta que no estamos satisfaciendo esas necesidades básicas que tiene el perro, -nos frustra- y creemos que ese perro no es para nosotros y optamos por rechazarlo, regalarlo o abandonarlo en algún rincón de la casa, pero has un recuento de estos puntos y trabaja sobre ellos en tu día a día y verás cómo poco a poco su relación mejora con la convivencia diaria.

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